Feeds:
Entradas
Comentarios

The Endless River

Mira que se lo había dicho. Pero no me han hecho el menor caso. Pink Floyd, o lo poco que queda de ellos (David Gilmour y Nick Mason) han decidido sacar un nuevo disco que ni tiene sentido ni debería ver la luz. Lo han titulado con el hermoso nombre de The Endless River, penúltimo verso de la última canción del último disco que editaron. Bello verso de bellísima canción de maravilloso disco. Pero ese último e inolvidable tema, High Hopes, cerraba el ciclo que llevó a varias generaciones desde los años 60 a finales de los 90.

The endless river
Forever and ever…

Y ahí, en todo lo alto, los caballeros salimos de la habitación para no volver; con una media sonrisa un puntito chulesca y sin mirar atrás.

Contaban con mucho material inédito durante la grabación de The Division Bell, con Rick Wright todavía vivo y en forma pletórica. Y han decidido utilizarlo y completarlo para salir con un doble disco y toda la parafernalia: vinilos, box de lujo, material añadido…vamos, negocio redondo. Miedo me da…

Así que voy a tirar de cajón y os traigo una de esas canciones olvidadas y “malas” de mi grupo favorito. Porque en esas canciones poco conocidas hay auténticas joyas que han marcado mi vida y la de millones de privilegiados que hemos compartido tiempo y lugar con Pink Floyd.

Y quién no ha dicho alguna vez eso de “Quédate”… siempre con poco resultado.

Stay, del álbum Obscured by Clouds.

Stay and help me to end the day.
And if you don’t mind,
We’ll break a bottle of wine.
Stick around and maybe we’ll put one down,
cause I wanna find what lies behind those eyes.
Midnight blue burning gold.
A yellow moon is growing cold.

I rise, looking through my morning eyes,
Surprised to find you by my side.
Rack my brain to try to remember your name
To find the words to tell you good-bye.
Morning dues.
Newborn day.
Midnight blue turn to gray.
Midnight blue burning gold.
A yellow moon is growing cold.

Valiente

A veces no soy yo
busco un disfraz mejor…

Aye!

¿Aye or Nay?

Soy más internacionalista que nacionalista, es evidente. Pero Escocia me cae bien y en el fondo dar por culo a Inglaterra y a toda Europa es siempre divertido. Más que otra cosa, por incordiar y ver qué pasa cuando se revolucione todo y se ponga patas arriba el chiringuito corrupto que tienen montado en Bruselas.

Aye, fuck it!

Ciencias Ambientales

Bueno, es oficial: me he matriculado en el grado de Ciencias Ambientales de la UNED. He elegido 5 asignaturas de primer curso: Biología I y II, Geología I y II y Matemáticas I. No he querido pecar de ambicioso y creo que con éstas tengo más que suficiente para comenzar y adaptarme de nuevo (tras décadas de empanamiento mental) al estudio universitario.

Me he pasado ocho años con el foco centrado en correr. Me ha servido para muchas cosas y casi todas positivas. Ahora voy a tratar de pasar otros ocho (siendo optimista) en estudiar una carrera científica a una edad en la que el cerebro no va tan rápido como antaño. Soy consciente de ello y de que me tocará esforzarme aún más que corriendo ultras de 100 km. 

Bueno, pues a por ello. A ver qué pasa.

http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,22987625&_dad=portal&_schema=PORTAL

Palabras mínimas

Instantes que se perciben y se van. Así es la realidad. No puedes aferrarla porque ya es otra. Tú no eres el de ayer y mañana habrá otro. Y ese vacío aterrador a menudo nos confunde y nos engaña con triquiñuelas para hacerse visible y eterno. Pero no hay más que un instante, un aquí y un ahora. Y nosotros no somos sino efímeras gotas de realidad que se evaporan con el sol y la luz.

He creado un nuevo blog en el que compartir algunos de esos instantes percibidos, sin elaborar, desnudos. Como fotografías tomadas en el momento oportuno y que no quiero pasar por Photoshop o los filtros de Instagram. Pocas palabras, sencillas, con pocos artificios. Basadas muchas en la estructura zen del haiku pero con toda la libertad que me apetezca.

El diseño del blog es también minimalista y austero. Me gusta especialmente cómo queda en los móviles. No hay imágenes ni adornos.

Los textos no tienen más orden que el puro azar (si es posible tal cosa) en el que los iré subiendo y responden a diferentes momentos de una vida de los que puede que ni me acuerde del todo. A menudo resultan tristes (lo estoy) o alegres (lo soy). En ocasiones puede parecer que creo que no hay salida (no la hay) o que celebro la vida en todas sus formas y manifestaciones (así lo hago). Facetas múltiples, desnudas y afiladas.

La realidad.

Anitya. Impermanencia.

Gotas de realidad. Palabras mínimas

Admito que soy muy exigente en todas las facetas de la vida. A mí no se me contenta con nada. Lo sé. Lo que para el común de los españolitos es el paraíso (sueldecillo de ochocientos euros, fútbol, telecinco, centro comercial y semana de playa cutre con chiringuito incluido) es para mí el más insoportable de los infiernos. A menudo me quejo de que mi vida es un espanto insufrible y culpo de ello a mis guionistas.

Pero no. No soy el personaje cutre de unos guionistas tramposos y poco talentudos. Y lo sé porque cuando uno analiza las extrañas circunstancias que suceden SIEMPRE en las películas y las series de televisión, se comprende que lo que nosotros vivimos no está en el mismo plano de la realidad.

Me gustaría analizar algunas que he identificado

El bareto

Es extraordinario el tiempo libre del que disponen los personajes de las series de situación. Se pasan el día enredando en un bar o café (Cheers, Central Perk, MacLaren o nuestros Kasi Ke No y Max&Henry) donde transcurre la totalidad de su vida. Nunca trabajan (si no es para ligar o tener aventuras picaronas) ni hacen nada provechoso. Su existencia se reduce a estar sentados en el sofá del apartamento (o en la cama, ver supra) para luego bajar a sentarse al sofá del bar o café (siempre van al mismo pase lo que pase). El gasto en alcohol tiene que ser incompatible con su persistencia en no trabajar, además de las horribles consecuencias que tanta bebida tiene que tener sobre sus organismos. Aún así suelen soltar constantemente chistes y comentarios ingeniosos. Y luego estoy yo: si me tomo una cerveza al mes y casi me tienen que llevar en volandas no quiero imaginar pasarme 12 o 14 horas al día pimplando. Quizás para eso ponen el sofá.

El desayuno es la comida más importante etc.

A la hora del desayuno aparecen sobre la mesa familiar montañas de tortitas y tostadas, jarras de zumo, de leche, huevos revueltos, salchichas y tocino grasiento. La madre (siempre es ella) se ha tenido que levantar a las cinco de la mañana (seguro que viene directamente del bar) para preparar tal cantidad de calorías chorreantes de grasas saturadas. Lo peor es que tanto esfuerzo se ve poco recompensado: el padre lee el periódico, da un sorbo a la humeante taza de café y dice que se va con prisa a la oficina donde tiene una importante reunión (con eróticas implicaciones). Los infantes mordisquean una tostada y salen pitando porque llegan tarde al colegio y el autobús amarillo (que siempre tiene parada en la puerta de su casa) no espera. Qué se hace con tanta cantidad de comida tras el frugal encuentro y por qué se repite cada día el proceso es algo que nadie ha explicado nunca. Yo cada mañana me hago un desayuno muy sano y nunca nadie me lo ha tenido preparado cuando me levanto (y eso que no vengo del bar de abajo).

El misterio de la puerta abierta

En pocos países el porcentaje de la población con tendencias psicópatas es mayor que en los Estados Unidos. El que más y el que menos cuenta con un familiar que trocea víctimas, algún flipado místico que mata en nombre del dios bíblico permanentemente sediento de venganza o un primo que gusta de serrar gente antes de cocinarla. Eso se sabe. Pues resulta que en Estados Unidos todas las puertas están abiertas permanentemente. No hay serie o película en la que no se diga: Estaba la puerta abierta y entré… A menudo acompañan esta frase con un gesto apuntando con el dedo a la puerta, como si el inquilino no supiera muy bien qué es una puerta y dónde está.

Yo por mucho que quiera no puedo entrar en casa de mis vecinos (aclaro: no quiero). La puerta está cerrada y si no cuentas con llave, palanqueta o radiografía, es imposible penetrar en vivienda ajena. Por el contrario, en la realidad fílmica sucede constantemente con resultados hilarantes o terroríficos. Entrar en la casa o apartamento del otro es tan simple como mover el pomo. Los más precavidos disponen de un cerrojillo diminuto al que se accede rompiendo el cristalito que hay a escasos centímetros: rompes el vidrio, metes la mano y mueves el pestillo.

Lo curioso es que, especialmente en las comedias de situación, lo que en un episodio se desencadena porque alguien entra en casa del otro sin avisar y se encuentra la tostada, en el siguiente capítulo los mismos personajes hablan en el rellano y al cerrar la puerta a sus espaldas se dan cuenta de que se han dejado la llave dentro (con enredantes consecuencias). A nadie se le ocurre mover el pomo y abrir la puerta como hicieron ayer. O romper el cristalito como hace el malo.

Papá Räikkönen

Una gran mayoría de los coches americanos tradicionales son enormes barcas con cambio automático y una suspensión tan blanda como el pene de un político. El padre de familia conduce habitualmente como una vieja PERO… llegado el momento de las persecuciones el tío despliega unos conocimientos técnicos propios de un profesional del Dakkar. Velocidades de vértigo, cambios de dirección derrapando y tirando de freno de mano, la técnica de punta-talón, apurado de marchas… y a menudo combina esta conducción disparando o siendo disparado por enemigos hostiles. Otra cosa que siempre sucede es que, no importa qué coche sea, lleva tapacubos cutres que salen rodando libremente en alguno de los giros imposibles, demostrando científicamente los principios de la inercia y el movimiento uniformemente acelerado.

Por último, aunque la persecución o huida se desarrolle en cualquier ciudad americana, siempre hay un momento que llegan a la calle Lombard de San Francisco con unos desniveles imposibles y divertidas piruetas.

Un Ford Mustang del 67

No sólo el americano medio es un magnífico conductor de rallies, sino que además conoce todas las marcas, modelos y versiones de los automóviles. Si la policía te pregunta por el ladrón o asesino no dudas en describir que salió zumbando en un Taunus del 76 o un Camaro del 82. No entiendo por qué una anciana de pueblo es capaz de distinguir el año de fabricación de todos los coches posibles. Pregúntale a tu suegra qué coche tienes tú y me juego lo que quieras que dirá: Uno colorao, aunque te haya costado una pasta la pintura metalizada Crystal Graphite DeLuxe. Pedirle a alguien que sepa de qué año es un coche a la fuga es algo tan surrealista que sólo puede ocurrir en el universo paralelo del cine y la televisión. Otra cosa curiosa es que nadie lleva un Citröen de ese año, o un Corsa del 2012. Siempre son coches históricos. Ahí meten el plan PIVE y hunden el Tesoro Federal.

Puñetazos

Ninguna película se puede considerar tal si no hay una brutal pelea a mano abierta. Nuestro héroe, siempre bien musculado y en forma a pesar de llevar una dieta a base de whisky, hamburguesas y colillas de cigarrillo, pega unas hostias de campeonato. Es capaz de darle lo suyo y lo del inglés a cuadrillas de expertos en artes marciales, gigantones rusos de 140 kg y a mortíferos gladiadores forrados de espeluznantes armas pinchudas. Sin embargo en nuestro mundo cotidiano vemos las peleas que se graban en vídeo y dan grima: los contendientes parecen nenitas enfurruñadas que dan manotazos sin ton ni son al otro que responde con la misma falta de coordinación motriz. Lo cierto es que si alguien le da un buen puñetazo en la cara a otro suceden normalmente estas dos cosas: el que da se rompe la mano y el que recibe queda desactivado. Yo soy buen desactivador, si quieres saberlo o tienes intención de darme puñetacitos de niña boba.

Lo bueno de nuestros artistas del celuloide es que pueden recibir cincuenta hostias tremendas sin perder un solo diente ni sangrar por la nariz ni parecer Belén Esteban a las tres de la mañana: siguen igual de guapetones. Y tras golpear brutalmente al malo malísimo, éste, por fin, suelta unas gotitas de sangre por el labio; esto lo sorprende en gran manera: recoge la sangre en el dorso de la mano, la contempla estupefacto y piensa ¿Cómo es posible que después de una pelea a hostias de cinco minutos sin parar con este bigardo pueda estar yo con un labio partido? Entonces se lanza a fondo contra nuestro fornido héroe que acaba con él con un elaborado hostión a cámara lenta que lo deja, ahora sí, derrengadito en el suelo.

Puntería

Sabemos que todo hijo de vecino dispone de armamento pesado y, lo que es más importante, está acostumbrado a su uso y mantenimiento. Vemos también al padre de familia que iba antes en el coche de los tapacubos disparando ahora con mortal puntería su 9 mm o el fusil de asalto que le venga bien. No importa, es experto en todas las armas de fuego. Lo curioso es que se enfrenta a militares extranjeros o duros mercenarios expertos que, por el contrario, siempre fallan en sus disparos (por poco, pero erran el tiro). En nuestro mundo gris real disparar es algo extraordinariamente difícil. Rectifico: disparar es fácil; lo complicado es acertar. Cualquiera que haya disparado con pistola y con fusil de asalto sabe que es casi imposible acertar si no estás exhaustivamente entrenado. Une a eso el nerviosismo y el estrés del momento en que te juegas la vida contra soldados de fortuna, talibanes u hordas de zombis. No das ni una. Pero nuestros amigos de la pantalla no sólo aciertan entre ceja y ceja sino que lo hacen en movimiento, corriendo, a lomos de caballos, motocicletas o conduciendo el coche de los tapacubos a 180 y girando como una peonza. Si de verdad eres un héroe, eres capaz de acertar al jefe de los malotes mientras la onda expansiva de una explosión (que acaba con todos menos contigo) te impulsa desde el piso diez de un edificio acristalado, aprovechas el impulso para dar dos o tres volatines del Circo del Sol y descargas las últimas treinta y cuatro balas del (prácticamente) infinito cargador de tu Parabellum. Lleva un cigarrillo doblado en el bolsillo porque tendrás que encenderlo al aterrizar mientras haces un comentario ingenioso (yo lo llevaría ya medio preparado).

Amartillando

Esto es muy curioso y sucede invariablemente en todas las escenas en la que uno apunta al otro (bueno a malo o malo a bueno) con una pistola semiautomática. En general con revólver no pasa. Nunca he sabido por qué. En una pistola semiautomática para que entre la primera bala desde el cargador hay que echar la corredera hacia atrás: sube una bala y se coloca en el principio del cañón para esperar que el percutor la golpee por detrás produciendo la explosión. Si hacemos eso, el martillo queda hacia atrás y en cuanto apretemos el gatillo saldrá la bala (matando a nuestro enemigo). Como es muy peligroso llevar el ama amartillada, ya que con cualquier movimiento se podría apretar el gatillo, si se quiere llevar el arma con una bala en la recámara evitando ese peligro, se puede volver a colocar el martillo percutor despacito en su posición sin que la aguja inicie la explosión. Bueno, pues en todas las escenas en las que uno apunta al otro la pistola se encuentra en esta posición: una bala en la recámara y el percutor en posición “relajada”. Si te apuntan con una pistola así, por mucho que aprieten el gatillo no va a pasar nada. Sin embargo, vemos que SIEMPRE se produce este teatrillo: la chica, por ejemplo, presa de tembleques por lo angustioso de la situación, apunta al malo con la pistola sujeta con ambas manos; el malo levanta las manos y comienza a hablar; la chica no mata al malo sino que habla con él; a menudo se desvelan importantes ramificaciones de la trama argumental; cuando se destapa la ominosa verdad la chica ENTONCES amartilla el percutor de la pistola (dejándola lista para disparar la primera bala) y es cuando el malo AHORA, la golpea con algo o le lanza algún objeto desviando la trayectoria del proyectil. En resumidas cuentas: a) tenemos una chica que conoce cómo cargar un arma de fuego (yo no conozco ninguna); b) apunta al otro con una pistola que no puede disparar; c) esto asusta al otro que intenta desviar su atención o ganar tiempo; d) la chica decide matar al otro y amartilla por fin el arma; e) el otro, en vez de aprovechar el largo diálogo en el que el arma era inofensiva, elige el momento en que es letal para iniciar sus movimientos. Repito, esto sucede SIEMPRE, da igual la temática de la película o el grado de maldad y preparación bélica de los participantes en la escena.

Aléjate de mí

Tenemos al héroe luchando a brazo partido con el malo malísimo. La fortaleza de éste lo sobrepasa y todo apunta a que va a morder el polvo a manos del gigantón eslavo, orco o asesino en serie. El malvado golpea al guaperas contra un yunque, borde afilado o cualquier otro objeto potencialmente mortal. El golpe deja a nuestro protagonista como un pelele en manos del bichardo sanguinario. Se acabó.

Pero no. En el último momento, en vez de repetir el impacto y propinarle el golpe de gracia, lo lanza a varios metros de él contra algo (una pared, el marco de una puerta, una chimenea, lo que sea). Tiene que pensar: Voy a matarte, pero en vez de hacerlo, te lanzo lejos de mí, a salvo de mis cuchillos y armamento; así debe ser. Es entonces cuando nuestro héroe, tras recibir un impacto en los lomos que mataría a un buey, al borde de la muerte, echa mano a la derecha y sus deditos trémulos dan con un atizador, un cuchillo mellado, un martillo o un trozo de vidrio puntiagudo. Lo que viene después no merece la pena ni describirlo. Ya se sabe.

El sótano

En todas las películas americanas las casas disponen de un sótano húmedo y mugriento. En todas ellas lo habitan monstruos horripilantes. Debe de ser algo como aquí el microondas, que te lo regalan al comprar el piso. Es una magnífica promoción: tres habitaciones, garaje, cocina amueblada y sótano con espíritus. ¿No lo tienen con demonios? Bueeeno, por ser ustedes les incluimos engendros del mal al mismo precio. Pero que sepan que me quedo sin apenas comisión de ventas, ¿eh? 

Por algún motivo no se pueden meter halógenos o fluorescentes en el sótano. Hay que poner una diminuta bombilla mortecina que se enciende ¡con una cadenita! y que cuelga del techo para que al moverse proyecte espantosas sombras durante los crímenes. Nunca se ha sabido por qué el espectro habita ahí y no puede subir los peldaños de las escaleras y aguarda paciente a que vayan bajando uno tras otro los adolescentes para poder destazarlos.

También es inexplicable para los que habitamos el mundo normal por qué cuando tus familiares y amigos están siendo masacrados en tu hogar decides ir solo a buscarlos al sótano en vez de llamar a la policía o al héroe de unos párrafos anteriores. La lógica suele ser ésta: Llevamos toda la noche siendo asesinados y mutilados. Mi novio Billie ha ido a buscar una cerveza a la cocina y no ha vuelto. Entonces lo que hago es bajar al sótano a oscuras a ver si se le ha ocurrido ir allí. Bajo despacito por las escaleras llamándolo: ¿Billie, estás ahí? No me asustes.

Mira, niña, lo que te pase ahí abajo bien merecido lo tienes.

Embrujada

En nuestro aburrido mundo normal no hay espíritus ni fantasmas ni demonios maléficos. Si te mueres, se acabó. Punto final. Tú vas de vacaciones a una casa y puede haber cucarachas o unos muebles desastrados, pero no hay niñas japonesas atormentadas con el pelo por la cara. Compras un pisito y lo que da miedo y pavor es la hipoteca y las derramas, no el espectro de un antiguo propietario que mató a hachazos a su suegra y aún vaga por el diminuto pasillo.

Pero pongamos que existen esas cosas. Que te mudas a un caserón con tu familia y el primer día sangran las paredes, se oyen voces de ultratumba y al chico pequeño le dan vueltas los ojos en las órbitas y habla en arameo. ¿No haces nada? ¿Te quedas en la casa? ¿Preparas la cena? Pero es que la nochecita es toledana: el perro Pinky no deja de ladrar a un cuadro de una señora muy rara, hace frío en una esquina de la habitación a pesar de que es julio y estás en Murcia; y tu hija de 16 años ha desaparecido de la casa dejándose el Iphone en la cama (eso ya es imposible) y un rastro de sangre fresca que conduce desde su cuarto al sótano. Y aunque está toda la familia revolucionada de habitación en habitación cagándose de miedo por todas las cosas malitas que están pasando, te plantas, y con tu masculina y protectora voz les dices: Vamos a descansar un poco. Mañana con la luz del sol veremos todo esto de otra manera. Y recoges al pequeño del suelo que sigue con los ojos velados por la posesión infernal escribiendo con las uñas tintas en la sangre de su hermana mensajes diabólicos en el espejo. Lo acuestas solo en su cuarto con vistas al cementerio y te metes bajo el edredón con tu mujer que te pide cierta seguridad: ¿Hemos hecho bien en dejar la ciudad y comprar esta casa aquí en medio de ningún lado, Jake? Sí, cariño, sí, confía en mí. Será un buen lugar para empezar de nuevo y criar a nuestros hijos. Bueno, al que nos queda…

Luego quedamos y terminamos de matarlo

Capitán, 15 meses, violado y destruido por unos niños

Unos niños de un pueblo de Almería dieron una brutal paliza a este burro de poco más de dos años en un descampado. Lo violaron con algún palo u otro objeto y le produjeron daños en los órganos, dejándolo al borde de la muerte.

Una profesora de su colegio escuchó una conversación en la que estaban planeando a la salida de la escuela volver al descampado y terminar con su vida. Avisó al SEPRONA y consiguieron salvarlo. Veterinarios y diversas asociaciones están cuidando de Capitán y parece que está saliendo adelante.

Ésta es nuestra España. Ese país amable y divertido en perpetua fiesta y alegría. Donde los turistas vienen a descansar y relajarse, a disfrutar del sol, de la gastronomía y del mar. Ese país que tiene su imagen en la fiesta de los toros donde se aterroriza, tortura, masacra y, por fin, se asesina, a un animal inocente para gozo de los espectadores y negocio de muchos intermediarios. Donde se jalea la sangre y el dolor de seres que no quieren estar ahí. Ese país que se acerca a la naturaleza con escopetas, con lazos metálicos, con trampas, venenos y extinción. Donde se miente sobre el lobo para cobrar subvenciones. Donde los animales se llaman alimañas. Donde se queman los bosques año tras año con total impunidad. Donde los agricultores llenan de veneno lo que comen, donde se fumiga a los insectos que deben polinizar las plantas que ellos mismos siembran. Donde se cría en cautividad linces para que los coches los aplasten. Donde las empresas pueden destruir el medio ambiente con el beneplácito, cuando no con la subvención, de los gobiernos.

Nuestra España donde luego nos echamos las manos a la cabeza cuando se producen tragedias como las violaciones, torturas y muertes a niñas y adolescentes por grupos de psicópatas que son capaces de hacer con ellas todo tipo de vejaciones, despedazarlas, quemarlas vivas y destruir sus restos sin revelar cómo, cuándo y dónde.

Y como psicólogo puedo asegurar que todo esto está relacionado. El psicópata de mañana fue el maltratador de animales de ayer. Esos niños que han apaleado y violado a una cría indefensa de burro terminarán haciendo lo mismo con una chica. Es así. Es el siguiente paso. En todos los perfiles de asesinos brutales, seriales y psicópatas está el maltrato y tortura animal en la infancia. No hay duda posible.

Hay una frase de Gandhi que dice:

 

La grandeza de España es la que entre todos hemos construido. Esos niños de Almería han visto cómo sus padres cazaban y mataban todo lo que había alrededor. Cómo luego colgaban a los galgos o les inyectaban lejía en las venas para verlos agonizar entre horribles sufrimientos. Han aprendido que la fiesta del pueblo es reunir a unos toros en una plaza y acabar con ellos poco a poco hasta que se desangran mientras sus padres y amigos aplauden y se divierten. Es lo que saben, lo que han visto, lo que creen.

Nuestra España.

 

Si no eres de esa España, te pido que firmes la petición en Change.org para que la justicia (ya, ya lo sé, no va a pasar nada) haga algo al respecto:

http://www.change.org/es/peticiones/seprona-de-almería-tomen-medidas-legales-contra-los-maltratadores-que-torturaron-y-apalearon-al-burrito-capitán?recruiter=40144573&utm_campaign=signature_receipt&utm_medium=email&utm_source=share_petition

 

Ánimo, amigo. Lucha por esa vida que esos hijos de puta decidieron que no valía nada.

ULTRAOXIGENO.com

Equipo de carreras por montaña. "Longius, tardius"

SP

Santi Palillo

Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

Javier GM Photography - México y más.

“Un fotógrafo tiene que ser auténtico y en su obra, debe expresar emociones, provocar reacciones y despertar pasiones.” ~ Javier García-Moreno E.

Mis fotografías

Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje. Henri Cartier Bresson

ATELIER c157

- ART & PHOTOGRAPHY -

Laboratorio de Imágenes

Fotografia. Arquitectura. Gastronomía. Naturaleza.

"PARALELO 66"

Blog de montaña.

MOXIGENO.COM

Carreras populares, montañismo, senderismo, esquí y todo tipo de deportes de aire libre

Carrerasdemontana.com

Trail running: Carreras por montaña, ultra trails, material y más. © Mayayo

Trail Batalla de Alarcos

Alfonso VIII vs. Abu Yaqub Yusuf al-Mansur

Gvillena Weblog

Quien tiene la voluntad, tiene la fuerza.

El Blog de Alakan

Historias, fotos, Track de mis rutas en mtb y senderismo.

TEMPUS FUGIT

Me complace releer una y otra vez mi maravillosa historia, aunque luego prefiera borrar sus huellas.

Caja de Sueños

de Emevecita

Spanjaard

Todo comenzó como un self-coaching

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 120 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: