(Artículo elaborado por Darth Vader, colaborador habitual de este blog)
Con un título tan sencillo y aprovechando la canción homónima de Bowie empieza una de las mejores series que se han hecho en los últimos años, tanto es así que le han salido multitud de clones, desde los Estados Unidos, con un reparto de secundarios de campanillas, señal del dinero gastado en la misma, y que van desde Michael Imperioli (uno de los principales causantes del triunfo de Los Soprano) hasta Harvey Keitel (el Sr. Lobo, aunque no sea el papel en el que más me guste); hasta en España con esa obsesión que tenemos a mirar la historia de La Transición desde todos los puntos de vista.
Pero la existencia de esos clones, o como se dice ahora “remakes”, no han hecho sino hacer ver la calidad del producto original, demostrando que a veces no basta con tener un buen guión y unos buenos actores (me refiero claro al caso americano, no al español, en donde no existe la segunda premisa), sino que hace falta algo más, tal vez una chispa o algo de química que haga que la serie “no se corte y ligue como buena mayonesa”.
En la versión original eso ocurre así, y la premisa sobre la que se basa no puede ser más simple; un jefe de la Policía de Manchester tiene un accidente de tráfico y cuando despierta del mismo descubre que a pesar de estar en el mismo sitio donde ha ocurrido el accidente todo ha cambiado, sin saber el motivo, ha viajado 35 años atrás en el tiempo, con lo que eso conlleva de adaptarse a un nuevo mundo (de ahí viene el nombre de la serie) porque aunque no lo parezca 35 años hacen que el mundo cambie de tal manera que parezca que estamos en otro planeta; una tontería de tomo y lomo, vamos.
Pero aquí esta lo bueno que con una premisa tan tonta la serie te engancha desde el primer momento bien por los actores, ni uno solo de los personajes o actores que los interpretan sobra y sobre todo por el jefe del protagonista en “Marte” Gene Hunt, el típico poli chulo que le gusta su trabajo y el repartir hostias si mirar quien las recibe, de hecho el protagonista ya recibe una muestra en el primer capítulo. O bien por lo fácil que es introducirse en la trama e identificarse con las peripecias del actor principal, respondiendo de una forma lógica a lo ilógico de las situaciones que vive.
No es una simple serie de policías, a las que tengo que reconocer que soy un adicto, Ley y Orden (y todas sus spin-off) debería ser de visión obligatoria en los institutos, si bien en cada capítulo se nos presenta un caso policial a resolver, cada uno de esos casos nos da una pista sobre la trama principal de la serie.
¿Qué es lo que ha ocurrido? ¿Está el protagonista en coma y lo que vemos son sus sueños en estado vegetativo? O ¿realmente y por avatares del destino ha viajado al pasado?, y aunque parezca mentira la serie sale triunfante con el final pensado por los guionistas.
Porque esa es otra de las cosas buenísimas de la serie, se planteo como 16 capítulos en dos temporadas y en 16 capítulos quedó, no ocurre como en los USA o en España que cuando una serie tiene éxito se explota de tal manera que solo se plantea su cese cuando la audiencia baja, y claro, una serie de con una o dos temporadas magnificas queda estirada a varias temporadas que no hacen otra cosa que repetir el modelo ya trasnochado y utilizado desde el primer día dejando las últimas temporadas un recuerdo amargo de la misma (alguien cree que se puede dormir durante tantos años junto a Allison DuBois y despertarse sobresaltado noche tras noche y no matarla) la serie acaba cuando y donde tiene que acabar sin exagerar las tramas y sin convertirla en una repetición de lo ya visto.
En resumen, una muy buena serie, en donde los actores están soberbios, el guión está muy cuidado y la ciencia ficción es solo un vehículo para contar una muy buena historia.
Ya sé que me comprometí a decir algo sobre “Espacio 1.999” y “Enana Roja” pero el comprometerme me estresa, el estrés lleva a la desesperación, la desesperación lleva al miedo, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento… … y el sufrimiento lleva al lado oscuro.
Darth

Gran serie, tienes razón. Debería ver cómo puedo conseguirla para volver a verla
No la vi en su momento. Luego supe de la versión cañí con los “actores” espanolis, digo españoles, y la aparqué en las oquedades de mi mente.
Habrá que recuperarla…
Por cierto, Darth. Está escrito y descrito dPM.
Iván tienes un correo
Gracias por lo piropos Fran, pero no hacen falta, ya sabes que soy “tuyo”
¿Pero qué mierdas de series veis vosotros?
Donde estén Los Serrano… jejeje