Hoy he aprovechado un par de casualidades y me he ido prontito a Navacerrada con la intención de recorrer la zona de Siete Picos. El día se presentaba de extremo calor en la capital, con temperaturas en torno a los 38º y eso me impediría correr sin morirme de asco. Así que he elegido patear un poco la montaña confiando en que el calor sería más soportable a 2.000 metros.
A las 9:06 salía en marcha desde el aparcamiento del Puerto de Navacerrada (1.860m) en dirección a la estación superior de las pistas de esquí del Telégrafo (1.937m), a la que se llega en 10 minutos. Desde ahí el camino hacia el Alto del Telégrafo es claro.
Aunque tal pico no supera por poco los dos mil metros, tampoco vamos a ser tan tontos de no subir una montaña sólo porque no sobrepase esa altitud. Así que me dirijo por buen camino hasta las rocas sobre las que reposa una imagen religiosa.
Es sencillo trepar hasta la misma imagen. El milagro luminoso es mío o, mejor dicho, del ordenata.
Desde aquí se ve perfectamente el caminito a seguir, pero yo quiero pasar por esas rocas de la izquierda y me entretengo un poco.
Tengo que buscar el paso entre los piornos desde estas rocas para buscar el camino claro y ancho que avanza sin pérdida posible hasta la Pradera de Siete Picos. Con tantas horas de luz y este día soleado, me da igual demorarme un poco o no alcanzar las diferentes etapas por el camino más directo. Si alguien no quiere desviarse al Telégrafo o subir a estas rocas, el camino bordea ambos dejándolos a la izquierda y sigue sin problemas hasta la Piedra Ventolera, (1.950m) a la que llego a las 09:50 y bebo algo antes de proceder a la dura ascensión que me aguarda ahora.
Más fauna, en este caso mejor adaptada que yo a estos pedrolos. Había también muchos cuervos, pero es difícil sorprenderlos.
Ahora viene una subidita por la cuesta de este pinar. El calor se empieza a notar (es ladera sur), y las moscas se vuelven un tanto molestas. Pero el camino es entretenido: se puede elegir una gran cantidad de senderillos que siguen todos hacia arriba, con la única salvedad de no tomar el primero que desde la Piedra Ventolera sale a la izquierda, pues se trata de la Senda Herreros, que une esta pradera con el collado de Majalasna. Así que consiste en ir hacia arriba buscando el mejor paso entre piedras y pinos. Hay numerosos hitos y los niños disfrutarán buscando el camino entre las múltiples posibilidades. En ocasiones las vistas hacia el valle son muy hermosas.
Después de un buen rato por la zona, disfrutando mucho del magnífico día, es hora de bajar de la cuerda. El camino, señalado por hitos, no es ninguna tontería. En caso de niebla o lluvia, o si se va con niños, yo no recomendaría bajar por aquí y considero que sería mejor dirigirse de nuevo hacia el Pico 7º y regresar a Navacerrada por el camino de ida. De cualquier modo, comienzo a bajar por una canal muy empinada que no permite ir mirando el paisaje sino buscar buenos apoyos de manos y pies. En las guías califican el camino de fácil, pero para mí no lo ha sido en absoluto. Creo que hay que ir con mucho cuidado, especialmente los primeros 10-15 minutos, hasta llegar a la primera línea de pinos que aportan algo más de seguridad (el hostiazo en los primeros 300 metros puede ser de órdago).
Al iniciar la bajada el hombre que había visto antes me pregunta por el camino cuando me ve destrepando por estos monolitos. Le digo que hay hitos de vez en cuando y que con cuidado se puede bajar. Lo veo probar dos o tres de los pasos, unas decenas de metros más arriba de donde yo estoy. Le doy una voz para decirle que el camino se hace un poco más llevadero un poco más abajo (mentira podrida) pero ya no me responde ni vuelvo a verlo ni oírlo. Yo creo que se ha dado media vuelta. No me extraña. Joder con el caminito fácil.
Lo bueno de bajar tan a saco es que enseguida se pierde altura y se llega a la línea de pinar, que esconde el desnivel y tranquiliza los pasos. Pero el camino desciende de manera vertiginosa.
Por aquí no debe venir mucha gente, porque está muy poco pisado y casi no se diferencia el “sendero” del suelo del pinar, entre rocas y piornos. Es una ladera salvaje muy hermosa. Eso sí, subir por aquí con algo de niebla o poca luz, sería muy complicado. La orientación hacia arriba sería más difícil.
Voy despacio, disfrutando del olor del pinar, del silencio sólo roto por los crujidos de las ramas, por algún pájaro que cambia de árbol al verme.
Tras vueltas y revueltas llego al Camino Schmid a las 12:00, el cual tengo que tomar hacia la derecha y que me depositará después de una horita en el punto de partida. Hacía muchos años que no venía yo por aquí y está desconocido: ¡es el doble de ancho, está perfectamente apisonado y marcados los límites con losas de piedras a los lados! Oigo voces y me encuentro en pocos minutos con unos operarios que están colocando grandes lajas de granito para delimitarlo. Tienen también una pequeña máquina excavadora o algo así. Tras saludarlos, pienso que están acondicionando perfectamente el camino para evitar pérdidas de excursionistas. La cosa llega a extremos inquietantes: me encuentro con otros dos trabajadores con cemento canalizando un arroyuelo que cruza la pista. Lo último que me podía imaginar. No exagero, ahora es completamente imposible perderse en este camino: es ancho, apisonado y han retirado piedras, rocas y raíces. Hace años había que ir pendiente de no perder las marcas amarillas de los árboles, y en caso de nieve, ésta podía llegar a cubrirlas (doy fe de ello, y están a dos metros de altura). Ahora ni hay que mirar los árboles. Hasta Belén Esteban y Falete se podrían llegar de Navacerrada a Fuenfría comiendo croquetas o lo que coman esos engendros. Al menos tengo un bonito par de encuentros:
Primero con ganado en la pradera de Navalusilla, que comen la hierba jugosa y encharcada.
Y más adelante con esta manada de caballos y potrillos, que sacian su sed en una fuente cercana a la pista del Escaparate.
Ahora ya, en las inmediaciones de las pistas de esquí, me encuentro con paseantes. Algunos responden al saludo, otros no. Es casi la una de la tarde. Algo menos de cuatro horas de disfrute total en casi completa soledad. Al llegar al puerto no puedo evitar acordarme de los valientes que tuvieron que subir y bajar Guarramillas dentro del MAM.
Tras haber recorrido una zona especialmente agreste y dura, en la que la naturaleza aún marca las leyes que rigen el día y la noche, el contraste con el puerto humanizado es aún mayor. Senderos, carreteras, pistas de esquí, remontes, casas, coches, ruido… Un día todo esto se difuminará en las sombras del tiempo y no quedarán cicatrices de nuestro paso por el mundo. Las montañas seguirán un tiempo más, pero aun ellas nacen y mueren, se transforman y desaparecen.
Qué efímero es todo y qué importancia nos damos…









































Eres un cabrón. ¿Por qué no me has esperado?
Aparte de eso me confirmas que están “remodelando” el Schmid . Aún a riesgo de parecer elitista creo que no es una buena noticia. Convertir esta histórica senda del montañismo guarrameño en una autopista serrana no me parece una buena idea.
Las cicatrices de la montaña se cerrarán, no te quepa duda.
Por lo demás, preciosa ruta y buenas fotos. Envidia pura. Por cierto, ¿qué guía tienes?
a) soy un cabrón, sí. Habíamos quedado y te largas a la playa con otra
b) antes se llamaba Vereda Schmid; luego camino y ahora pista. Sólo faltaban bancos para descansar y algún área de servicio. Al tiempo.
c) Llevaba “Los Dosmiles de Guadarrama” de Domingo Pliego y “Andar por la Sierra de Guadarrama” de Manuel Rincón.
Bonitas fotos, Yoku y bonita ruta, aunque si me propusiera seguirla seguro que me perdería al primer recodo del camino (cosa de la orientación o, más bien, de la falta de).
Explica por favor lo de las cuentas esas que haces, que me he perdido.
Disculpa, ¿qué cuentas?
92-6 = 86
Empecé en 103 y voy quitando las cimas de más de 2.000 m que visito. Es una parida consistente en subir todas las de Guadarrama en el 2009 (ver libro en comentario anterior a Zerolito).
Como no me dé prisa, me llega noviembre y aún ando por 60
Hola yoku!!Primero de todo muchas felicidades por el blog , me ha gustado mucho!!Quisiera hacerte una pregunta.Buscando por internet informacion del keymaze 300 , me apareció tu blog , con un comentario del 21 de junio del año pasado.Yo no quiero gastarme mucho(forerunner) por que solo quiero 4 cosas del reloj , y el keymaze me las proporciona.Despues de un tiempo , que tal?Estas encantado o faltan cosas?Y por cierto , el tema de la descarga del ritmo en minutos/km , es difícil?He estado en la pagina del geonaute , y salen diversos programas para descargar , però no se qual es el del ritmo en minutos/ km.Esto si que me interessaria mucho antes de comprar-lo , pues lo quiero para correr.Gràcias!!
Hola, Segi, gracias por el comentario.
Te diré que la nueva versión del Keymaze 300 (el que tengo yo) ya viene actualizado y no hay que descargar el parche del que hablaba yo en ese comentario. Si compras ese modelo ya te viene la posibilidad de trabajar con ritmos de corredor (minutos/km) en lugar de km/hora, por ejemplo. Pero recuerda que todos esos parámetros los tienes siempre disponibles por si quieres ir en bici, igual que en millas naúticas y otras cosas. Es sólo cuestión de configurar las 3 pantallas de datos (es muy sencillo y no da problemas).
Ahora tienes modelos superiores: el 700 lleva pulsómetro y trabaja exactamente como el ForeRunner y lleva mejoras en cuanto a navegación GPS.
A mí me funciona de maravilla para lo que quiero. Recuerda que no te guarda el ritmo de cada km, y eso a mucha gente le gusta saberlo. Sólo te guarda el total del ejercicio (y mientras te va dando el instantáneo y la media). Yo no soy tan pijotero y con eso me conformo.
También lo he probado como GPS de navegación y no está nada mal: puedes ir metiendo waypoints y luego te dice cómo llegar a ellos, de forma bastante precisa. Pero no le puedes introducir tracks previos y seguirlos. Ahí se necesita software del que este modelo viene muy justito.
Te diré también que en carreras medidas bien la precisión es total. Tengo la ligera sospecha de que los Fore tienden a medir un poquito de más; no mucho, sólo una ligera desviación. Creo que la medición del KeyMaze es muy precisa. Es su fuerte, aunque como ves, su punto débil es el poco software que trae (para eso está el 700).
También valora que es posible encotrar Fores a muy buen precio en E-bay y cosas similares, de forma que puedes estar en presupuesto si buscas un poco.
Mi valoración es muy buena, siendo consciente de lo que es y de los cortes de software que trae (para poder poner un precio tan competitivo).
Ei , muchas gràcias!!Yo solo quiero que marque el ritmo por km , la distancia y la altitud.Por eso al forerunner creo que no le sacaria rendimiento a todas las cosas que hace , porque sinplemente me interessa lo bàsico.Veo que el keymaze es muy grande de tamaño , però veo que pesa poco y no hay inconveniente.Creo que me decantare por el keymaze , porque hace todo lo que necessito y si los nuevos ya estan actualizados , pues mejor!!
muchas gràcias, ya te comentare un dia como va!!
Zerolito, deja a este provecto y solitario corredor y llévame ¡ya! a esa zona…
Magníficas descripciones y fotos Fran, aunque me quedo con tu reflexión al pie de la última foto. Esa imagen se me quedó grabada en el MAM como muestra de lo salvajes e irrespetuosos con la naturaleza que podemos llegar a ser como especie. Tengo una especial inquina a las estaciones de esquí.
Yo no esquío. Supongo que estará bien, como todas las cosas, si sabes hacerlo a buen nivel. No criticaré las estaciones de esquí, pero sí que permitan hacer tantos desmanes a unos y luego te pongan multas y te traten como a un delincuente si plantas una tienda por la noche para hacer una travesía. Eso requeriría también más análisis, pero distinto al de Daina.
Ayer mismo subimos a la Séptima escama del Dragón con los críos. El día fue fabuloso y los chavales se portaron fenomenal, subiendo como jabatos y bajando… ¡tendrías que ver a María! :-O Baja mejor que su padre.
No pude por menos que acordarme de esta entrada que he releído con gusto… y del autor de la misma
Peñalara estuvo oculto todo el día, pero el resto de la sierra estaba radiante. Qué bonito, chacho.
Me alegro que pudieras compartirlo con tus vástagos y sus compañeros. Y esos genes de hobbit bajador… ¡quién los pillara!
Mola el Dragón.