Lo primero que he de confesar es que no he leído la trilogía ni, de momento, tengo inteción de hacerlo. En general, las cosas que consiguen tanto éxito me resultan muy sospechosas y no me suelen gustar. No todas son malas (El Señor de los Anillos, verbigracia) y no descarto hacerme con los gruesos volúmenes (me da pereza) y dedicarle unas (cuantas) horas de mi vida.
Me refiero, cómo no, a la cantada y laureada trilogía de Millenium, de Stieg Larsson. Pero lo que vengo aquí a mostrar es el estupidísimo baile de cambio de títulos. Me llamó la atención leer el título original en sueco del libro primero, llamado en España ‘Los hombres que no amaban a las mujeres’. Resulta que en sueco es ‘Män som hatar kvinnor’. No soy experto en sueco, pero es evidente que lo que dice es ‘Los hombres que odian a las mujeres’. Creo que no es necesario ahondar en la enorme diferencia que hay entre ‘odiar’ y ‘no amar’. No es lo mismo: que no te ame no significa que te odie: yo amo a pocas personas y odio a un puñado; y luego hay unos cuantos miles de millones a los que ni una cosa ni otra. No conozco el meollo de la novela, pero si el autor ha querido hacer mención de odiar, no sé a qué cojones va un listo y dice ‘no amar’. Imagino que al patán le parecería muy incorrecto políticamente con la que está cayendo o alguna memez por el estilo. Y encima le cambian el tiempo verbal del presente al pasado. Pero no queda ahí el disparate, porque en francés han usado el mismo revirado y gilipollesco eufemismo: ‘Les hommes qui n’aimaient pas les femmes’, lo que me hace sospechar que la versión española se confeccionó con la traducción del francés que alguien hizo del sueco, del inglés o vaya usted a saber. Porque, acojónate ahora, la versión en inglés dice: ‘The Girl with the Dragon Tattoo’, vamos, que hasta los de Opening saben que significa la chica del dragón tatuado. No dudo que en la novela salga tal señorita con tal dibujito, pero el buen escritor decidió que su novela se llamara de una manera clara y concisa (los hombres que no aman a las mujeres) y van unos comemierdas y se lo desfiguran hasta límites ridículos.
Pero calla, que llega el segundo volumen: ‘Flickan som lekte med elden’, ‘La chica que jugaba con fuego’ en román paladino (nota a los corredores: farlek, juego de velocidad; lek es jugar). En inglés han respetado el título sin variación y han mantenido el comienzo de ‘The Girl…’ en las tres partes. Pero la versión castellana (habrá que ver si eso es castellano… al final lo voy a leer para descojonarme) han decidido que eso no mola nada y han echado más imaginación: ‘La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina’; les ha faltado incluir… el lunes por la noche, después de ver un episodio de Fama… A bailar y cenar un filetito de pescado a la plancha, con una ensalada de aguacate y tomatitos cherry, un kiwi y un yogur, por aquello de la fibra. Toma ya.
Tercera parte: ‘Luftslottet som sprängdes’ (algo así como ‘El castillo en el aire que estalló’, siendo castillos en el aire una expresión que entendemos perfectamente en castellano). Traducción al español: La reina en el palacio de las corrientes de aire. ¡Coño! El traductor es un fiera o ha pasado más frío que un tonto mientras escribía el bodrio que le pedía la editorial. Recurramos al inglés, a ver qué dice: ‘The Girl Who Kicked the Hornets’ Nest’. Como vemos, han decidido mantener la idea de empezar con ‘la moza que…’ y en este caso le pega una patada al avispero. Pues nada.
No sé la chica, pero yo le pegaría una patada en los huevos a tanto gilipollas…
Chico, esque esque esque si fueran solo dos titulos de libros de la mesa de bestseleres, todavia pero en tema de las traducciones en España tienen ese no se que que me pone la piel de gallina. ¿como puede ser que las peliculas todavia se pasen dobladas en lugar de subtituladas? ¿Como puede ser que los amantes españoles del cine no conzcan la voz de Vito Corleone?
Con respeto a la primera parte de tu perorata yo tendría mucho cuidado con lo de la traducción: no amaban/odiaban.
El traductor el sueco y se llama Män Som Hatar Kvinnor.
Sin ser un experto en nada y menos en lenguas vivas o muertas creo que las traducciones directas y a pelo no valen, en cada uno de los idiomas las palabras y las expresikones tienen matices que cambian los significados “marginales”, aparte del hecho más de andar por casa de que hay expresiones en un idioma que suenan bien y que en otro suenan mal y las editoriales le dan un poco más de vidilla cambiando/añadiendo algo, que también tienen que comer.
Fijate el comentario que encuentro de una sueca : “Bueno, si nos ponemos así el titúlo debería ser “Hombres que odian mujeres” que es la traducción más correcta de “Män som hatar kvinnor”. Quizás les pareció muy fuerte el título sueco. Aquí en Suecia la sensibilidad respecto a los conflictos de género es distinta que en españa, ni mayor ni menor, pero distinta”. Creo que está en línea con lo que comentaba arriba. A ver si encuentro algo que ahonde un poco en el tema, que es muy interesante.
Estaría mejor por ahí correteando que mirando estas cosas por internet pero la vida ha elegido por mi para unas semanas…
salud
blus
lo dicho: que estoy mejor correteando que llenando el mundo de los bitios de tontadas, ya hasta me han cerrado el blog (o lo que sea),

los traductores de “los hombres que no amaban… ” son: Juan José Ortega Román y Martin Lexell (de la misma Suecia),
blus
Nauseabundo. Pero el gremio de los llorones cinematógrafos, los dobladores, el sindicato de las pedorras y los intermediarios de la distribución no pueden reconocer que viven gracias a los aranceles morales que dejó Franco.
El cine, qué gran invento.
Bandoneon y SPJ, estoy con vosotros. El palurdismo español no conoce límites. Pero saca el tema y siempre habrá algún listo que te dirá: “los dobladores españoles son los mejores del mundo”. Obvio: son los únicos. Y luego queremos que nuestros hijos sepan “lo del inglés”. Y en todo curriculum que se precie el nivel de inglés del candidato será “medio”, lo que equivale exactamente a “no tengo ni puta idea, pero como todos estamos igual, pues eso, el nivel medio”.
Blus, te tengo por una persona inteligente (lo eres), así que no me vengas con el pútrido argumento de que si la sensibilidad por el maltrato a las mujeres ha movido a nuestros editores, tan protectores ellos, a cambiar el título de un libro así. ¿Qué será lo siguiente? ¿Cambiar los argumentos que no sean políticamente correctos? ¿Alterar expresiones que puedan molestar a algún colectivo? No me puedo creer que tú mantengas esa postura, Blus.
Y lo de la moza sueca, en fin, sabrá sueco pero no castellano. En general los idiomas de origen germánico tienden a eludir los artículos determinados cuando se refieren a hechos genéricos, piensa en el inglés. Pero nuestro castellano exige artículos en todas partes. Y frases como “estudios científicos demuestran…” chirrían por su imbecilidad. La traducción literal, sensata y única posible del título del libro es “Los hombres que odian a las mujeres”. Punto. No hay otra ni se puede defender otra. Así lo imaginó el autor, lo creó, lo escribió y lo compartió con el resto de lectores.
buenas,
¿he venido yo con ese pútrido argumento?, para nada, dejemoslo con su putridez donde esté descansando ya que no viene a cuento,
solo quiero poner de relevancia el hecho de que detrás de cada idioma hay una manera de ver el mundo, y que detrás de cada palabra no siempre está el mismo significado que podría parecer a priori en diferentes idiomas.
No voy a hablar de mi y mi relación con el inglés porque aunque larga no da par mucho, pero he tenido ocasión de trabajar con extranjeros que llevaban la torta de años entre nosotros y a nada que hilaras fino al hablar he notado perfectamente que patinaban, y no hablo de expresiones, frases hechas, etc… hablo de lo que cada uno ve en su cabeza y entiende cuando se habla de patata, de mesa, de cerrojo.
Lo de la moza sueca es un ejemplo que me he encontrado por ahí, no me interesa lo que opina la rubia (tampoco os pasaré su teléfono, mentes turbias), pero sí el comentario sobre la distinta sensibilidad hacia este asunto, que ilustra lo que digo arriba sobre las distintas percepciones.
Lástima no saber sueco, pero me pica la curiosidad porqué le ha dado la vuelta a la frase el tío, ¿crees que ha sido porque sí?.
Lo dicho, a ver si me arreglo la pierna y me dedico a correr, que tampoco es que sea lo mío, pero por lo menos no doy guerra. Y punto.
blus
PD: suscribo lo que dice CyT: el cine que gran ivento. A ver si alguien se anima con un post sobre “Amanece que no es poco” y me obligo a verla otra vez.
Bueno, los dobladores alemanes no tienen parangón.
Eso sí, en Polonia un tipo va (iba) leyendo con una sola voz todos los diálogos.
Inigualable.
Anda, igual que hace Javier Bardem, Paz Vega o el 99% de los (vomitivos) actores españoles.
A ver, Blus, no te me averronches en el rocaje vivo. Que estás más sensible que la espalda de un guiri en Canarias.
Estoy completamente de acuerdo en lo de que detrás de cada idioma hay una manera de ver el mundo… ¿pero y detrás de los que compartirmos el mismo idioma? O incluso, ¿compartimos el mismo idioma por vivir en el mismo país?
Si alguien dice: Me encanta el deporte… ¿a qué se refiere? ¿es un deportista nato o se repatinga el domingo en el sofá con cervezas y aperitivos a gritar mientras ve un partido de fútbol o las carreras de Fórmula 1?
¿Qué entiende cada persona por “divertirse”? Unos pensarán en alcohol y drogas, en quedarse hasta las tantas en garitos de música inmunda metiéndose rayas. Otro pensará en visitar iglesias románicas o comparar las vidrieras góticas de ciudades europeas. Un tercero imaginará aventuras en territorios vírgenes en pleno contacto con la naturaleza. Otro se imaginará tirado en la playa bebiendo zumos tropicales y sin hacer nada…
Cada persona es un mundo, totalmente cerrado a los demás. El idioma claro que mediatiza lo que somos capaces de ver, sentir y relacionarnos con el mundo. Pero unas palabras comunes no nos acercan más.
Tú y yo compartimos el mismo idioma. Somos capaces de hablarlo y escribirlo con solvencia por encima de la media. Es posible que estemos de acuerdo en lo básico de este asunto y, aún así, nos hemos malinterpretado el uno al otro.
Yo, por si acaso, me voy a hacer el sueco
Yoku,
entiendo lo que te mosquea de este tema: que te doblen las de Steven Segal al castellano perdiendo toda esa intensidad dramática…
blus
¡Cómo me conoces! Perder sus matices, su trabajada actuación, la viveza de sus personajes…
Por cierto, lo de la traducción de los tacos del inglés daría para otra discusión.
no se si lo has hecho ya, pero si pones en el gugle algo así como errores de traducción, errores de dobraje, fallos traducción… alucinas. He encontrado un título de Octavio Paz de 1971 “Literatura y literalidad” que solo el título da que pensar, miles de foros de traductores, espinoso asunto, vive Dios,
Seguiremos en Babia que es donde mejor se está, calentitos, apartando moscas de la cara,
blus
He dado con una página en la que ponen de manifiesto errores de traducción de la mítica Blade Runner y te quedas flipado del poco inglés que saben los traductores.
Yo me he dado cuenta en muchos episodios de los Simpsons que cometen errores de principiantes. Hay un episodio magnífico en el que Bart se tiene que meter en el mar para recuperar la caja fuerte donde su abuelo y otros veteranos de guerra habían escondido unos cuadros robados en Alemania.
Al descender se ve un cartel que pone: class of 77 rules
(no estoy seguro del año, pero es lo mismo). Lo traducen cómo Las reglas de la clase del 77. Convierten en sustantivo plural lo que es un verbo en singular. Una traducción al castellano sería: Viva la clase del 77. Pero aún mejor sería: Viva la quinta del 77.
Como ésa, miles, en una serie de primer nivel que cuenta con presupuesto para hacerlo bien.
Otra cosa que siempre está mal traducida es la obra de Stephen King. Pero de eso quiero hacer una entrada.
¡yo también he visto la peich de errores de blade runner!, y se me han caido los palos del sombrajo, es una de mis pelis favoritas de siempre y las cagadas en la traducción son espantosas… Un recuerdo
vaya, se me ha ido el dedo…
decía que un recuerdo de esa genial cinta con una Joanna Cassidy que quitaba el aliento:
http://www.youtube.com/watch?v=ZaMY8-JIfOI
Una película mítica, sí. A mí no me suele gustar el CINE, como concepto. Pero me encantan algunas películas y, casualmente, casi todas son de ciencia ficción: Alien, Alien 2, Blade Runner, Terminator… me parecen obras maestras.