Vas a permitirme
una última maldad:
cuando te estés muriendo
quiero acompañar tus últimos instantes;
pero no para confortarte,
ni para cogerte de la mano
y susurrarte un consuelo;
no me oirás decir: ‘Shh. Descansa’.
Quiero joderte
como aún no te imaginas.
Te preguntaré por tu trabajo,
si acaso quieres levantarte un día más
y acudir a más reuniones, y mejorar tus ventas
y acrecentar la eficacia de tus resultados:
¡ve ahora qué imbécil has sido!
Para qué tanto dinero…
¿Quieres dinero? Espera, tengo 50 euros en el bolsillo…
¡Toma, son tuyos! Aguarda, te traeré más.
¡Ay, pobre! Cuenta tu dinero, tus acciones, tus ahorros…
Nunca has sido más miserable. Hasta un pordiosero
tiene más que tú: porque él vive y tú mueres.
¿Prefieres ropa? ¡Aguanta! ¡No te vayas aún!
Te listaré las marcas, arrojaré sobre la cama
todo aquello que ni has estrenado.
Si por mi fuera te traería tus objetos, tus pertenencias
y te las metería en la habitación para que las contemplaras todas:
¡Pero no caben!
Pensarás que soy cruel
Pero no he empezado todavía a serlo,
porque ahora viene lo mejor. Olvidemos
lo que tuviste y que ahora no sirve
y centrémonos en lo que abandonaste y no llegaste a hacer:
¿Empiezo?
Mira, seiscientos mil besos que pasaron junto a ti y no quisiste
por cansancio o molestia, o tristeza, o vergüenza o enfado.
Así todos juntos imponen, ¡no lo niegues!
Te presento ahora las veces que pudiste estar follando
y preferiste ver la tele, o dormir, o desayunar, o no hacer nada.
Las risas que esquivaste, por cabezonería, por amargura, por orgullo.
Los ratitos que perdiste haciendo lo equivocado. ¡Y eran divertidos!
Con ustedes, el desfile de abrazos olvidados, la tropa de mordisquitos;
la aventura que nunca corriste, la pasión que te asustó.
Ahora que te vas, dime qué te llevas:
el aburrimiento que has almacenado, la soledad trabajada;
el orden establecido, el deber, los valores, la rutina:
un enorme montón de mierda.
¡Qué cabrón soy! Pues te jodes.
Ya no temas al infierno:
Es justo donde has vivido.
Permíteme
Junio 9, 2009 de Yoku
Eres un puto crack….
“lander
Eres un puto crack….”
Mentira, es un puto cabrón.
Puto, nadie pagaría un euro por folgar conmigo.
Crack, no fumo.
Cabrón, un poco… lo que soy es un cabronazo DQTC.
Revisa el meñique derecho, se te va incomprensiblemente a la tecla de ‘intro’.
Que viva la poesía de ritmo y verso libres.
Calla, que tú rimas “pastorcillo” con “quesillo”.
Pues nada darme vuestra pasta y quedaros con vuestra puta poesia. y por supuesto puedes venir a verme en el lecho de muerte a decirme todas esas gilipolleces pero no te pongas muy cerca que a determinados sitios me gusta ir a compañado.
Un saludo.
¿Tú no sabes eso de “y bailaré sobre tu tumba”?