Faquin Jel
Abril 29, 2008 por Yoku
Ahora sé (y alguno más también lo ha sabido a estas alturas) por qué la estatua del demonio está en el Parque del Buen Retiro de Madrid. Dicen que es la única representación erigida al buen Luci en Europa. A mí siempre me ha gustado la imagen de Satanás. Es cachondón, carnal, realista, juguetón… tan diferente al inaguantable y caprichoso Otro, que siempre anda amenazando y castigando al que no lo adora y cumple a rajatabla sus órdenes de furia y fuego. El Otro es vengativo, Satán es justo, un negociante. Me quedo -sin dudarlo- con el Príncipe de las Tinieblas.
Pero el muy cabrón no es el demonio por cuatro trastadas y un par de niñas potando puré de guisantes mientras les gira el cabezo, sino porque es -indudablemente- un hijo de puta tremendo. Y putas nos las hizo pasar hasta que pudimos llegar a sus dominios. Mira que nos hizo dar vueltas y vueltas, de acá para allá, por todos los rincones de esta ciudad nuestra que nadie quiere, de la que todos echamos pestes y sólo gusta al forastero que viene a pasar unos días y le hace buen tiempo. Madrid es el Infierno, eso lo sabe cualquiera.
Me preparé a conciencia: llevaba meses jugando a las carreras para ir ligero y no ser blanco fácil; me había alimentado correctamente hasta perder todo lo superfluo (no admite lastres la bajada a los infiernos); había preparado mi mente para aguantar sus maniobras de cabronzuelo, me las creía saber todas; ese día me unté en grasa para hacerme esquivo y que no me consiguiera herir con sus zarpas; me borré los pezones para pasar más desapercibido; hice cuanto sabía para eludir sus trampas de fullero.
No fue suficiente, ni de lejos. Me enganchó. El cabronazo me pilló.
Cuatro horitas en el infierno. Pero escapé. No sé cómo ni por qué. Pero saqué mi triste figura del Averno y ahora esto ya es algo personal. Voy a meter mi corazón helado en tu culo caliente. Cuando termine contigo no quedarán ni brasas, ni calderos humeantes ni tormentos.
Sólo quedaré yo, llegando, sonriendo y feliz.
Te lo garantizo, majete.
¿Firmo aquí con sangre?

¡Casi veo a Robert de Niro caracterizado de Louis Cyphre en El Corazón del Angel, aceptando tu firma mientras pela un huevo duro!
Y luego el tipo te dice “ahhh, vanidad, mi pecado favorito”….
Paso de representaciones artísticas sobre el bien y el mal, yo tengo mis propios conceptos luego de una vida en el infierno, rozando el infierno y saliendo del infierno.
Sin embargo me sigue encantando cómo escribes.
Cuando sea mayor y así de viejita, yo quiero ser como tú
Coño, Emevé, que sólo tengo 42 años. No me jodas que ya soy un viejo (ahora en España se está poniendo de moda decir “viejuno”, por un programa de humor surrealista minoritario).
Si estoy hecho un chaval…
Carlos, me gustó ese personaje, y eso que De Niro me carga un poco. Siempre me clavas la idea de que parte mi entrada… cómo me conoces, tío