Hace poco alguien me dijo que Bob Dylan le parecía insufrible. Coño, yo tengo montones de discos del menda y reconozco que algunos de ellos me parecen imprescindibles. En las últimas décadas el mastuerzo ha ido convirtiéndose (a lo tonto y sin venir a cuento) en un cristiano fundamentalista intransigente que no se corresponde con sus primeras décadas de freewheelin’.
Aunque por entradas anteriores no lo parezca, yo sí soy muy tolerante, y uno de sus discos que más me gusta es “Slow Train Coming“, en plena fiebre místico-religiosa. Yo no juzgo a nadie por sus creencias, y si su música me gusta, pues la compro y la disfruto.
Como la referencia era una versión que los aullantes Guns’n'Roses hacían de uno de sus temas, coloco aquí la escena de la película de Sam Peckinpah, Pat Garret & Billy the Kid en donde entronca la canción.
Sí, si Bob es un genio, si yo no lo discuto. Yo mismo me cubría las espladas admitiendo que posiblemente sea el músico vivo más influyente en toda la música actual, (véase como prueba el enlace que has pegado de su canción y la cantidad de versiones que tiene), simplemente no lo soporto, me crispa los nervios.
Me agobia su voz, siempre con su apariencia cansada, con esa cadencia lenta. Su aspecto desaliñado me resulta artificioso… Reconozco que es algo irracional por mi parte, como la manía que le tengo a Javier Bardem, ¡ya ves tú qué me habrá hecho el pobre!
Menos mal que siempre nos quedará Beyonce…
Y Sabrina. X-DDD
Bueeeeeno, y Kylie Minogue.
Javier Bardem es la peste. Yo no puedo aguantar a los actores europeos, es que me dan ganas de vomitar.
Pero ya el Bardem, con su pinta de chulo de discoteca de pueblo, con ese tono monocorde de voz (infantil, además) “nananá nananana”, y así todas las frases.
¿Sabrina? Cocolocus, tú estás muy mal, hijo mío… ¿cómo vas a juntar a esa “señorita” de pechos bamboleantes con dos diosas como Beyoncé y Kylie?
Por eso había puesto “X-DDD”.
¡Pero qué Nochevieja la de aquel día! :-))))))