Presumir es lo que tiene: que te quedas con el culo al aire en cuanto vienen mal dadas. Y es que yo siempre presumo de una salud de hierro y de un sistema inmunológico de rata de cloaca. Jamás caigo enfermo, nunca tengo que ir al médico, etc.
Unos me dicen que por sobreentrenar… puede ser. Pero en mi casa hay dos pequeños seres tosiendo sin parar desde hace semanas y al final me lo han pegado. En un momento inoportuno, pero es lo que tiene la vida y sus reveses. El caso es que toso como un perrito en las puertas de un estanco y tengo algo de fiebre; y eso me impide descansar cual bebote feliz (que es como duermo yo cada noche… mi conciencia ha de estar bien tranquila).
Con estas pobres excusas me presenté el domingo en Villalba, con Luis de copiloto, dispuestos a enfrentarnos a una media maratón que se precia de ser distinta por el recorrido mitad urbano, mitad campestre. Ah, también se caracteriza por su dureza. No, no será para tanto…
El nombre es un homenaje a un personaje que aparece a menudo en las revistas del sector, y que debe de ser una institución en el atletismo popular. Investigaré un poco e intentaremos hacerle un pequeño homenaje también desde aquí.
El día era magnífico: cielo azul y ambiente más que primaveral. La zona de salida, en el exterior del recinto deportivo municipal está perfectamente adaptada a la llegada de corredores, los trámites acostumbrados de recogida de dorsales y chips, servicio de guardarropa, etc. La carrera no está masificada: entorno a mil corredores nos juntamos allí para darle lustre a las vías villalbinas.
Como siempre, un nutrido comando de la Paquetería se deja caer por ahí. Da tiempo a intercambiar saludos, sonrisas y nuestros piropos típicos: “Qué fino te veo”, “Menudos entrenos te estás cascando”, “Estás que te sales”, etc. También estaban los hijos de Zerolito, que aunque nadie se enteró soltaron esta prenda entre ellos: “Esto es una reunión de corredores”
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Enseguida hacemos tres particiones: Ibki, Matraco y Aspen juegan en otra liga, así que ellos van a su rollo, a esas velocidades hiperlumínicas en las que se trastoca el espacio-tiempo. En un segundo grupo nos arrejuntamos Zerolito, su compañero Correpoco, Santi y un servidor, con la intención de ayudar en lo menguado de mis capacidades a que el primero se acerque lo máximo posible a sus mejores tiempos de media. Luego vimos enseguida que el terreno no era propicio para tales hazañas, pero al principio nuestra ignorancia era optimista. Luego tendríamos por detrás a Silvestre, con su metódico, calculado y perfeccionista método de entrenamiento (se había hecho 4k previos a la media, porque le tocaban 25k ese domingo) y más atrás Darth Vader, Gebrelayos y Pfp, que irían sobre 5:40.
Salida de la Media - No hay manera de correr, así que andamos - Imagen cortesía de Evas2r
Nuestra humilde condición de paquetillos nos lleva a colocarnos al final del pelotón. Y eso nos impide correr como es debido casi hasta el km 2. El primero pasa muy despacio, entre apretujones y haciéndonos hueco. Al llegar a la zona de la Dehesa parece que encontramos espacio y acelero un poco, porque mi idea era marcar a los Correpoco un ritmo constante durante toda la carrera, pasara lo que pasase. El ir corriendo por caminos de tierra, con Siete Picos y Guarramillas delante siempre es agradable.
Yo voy muy cómodo pero veo que tenemos que recuperar segundos e intento coger un ritmillo que nos permita hacerlo. En el cuatro veo que hemos aumentado el ritmo y que ya vamos a 5:15. Bien. Pero vaya tres kilómetros de subida que nos aguardan. Una vez coronados, hay que lanzarse hacia abajo: el terreno es propicio para salir volando, pero Zerolito aún está muy prudente por la reciente lesión de rodilla, y seguimos con el ritmo acostumbrado. El siguiente ratito lo pasaremos en el Coto, un encinar magnífico que tiene que ser un lugar estupendo para hacer rodajes y disfrutar del trote, pero que en estos momentos nos tortura miserablemente. Son caminos de tierra muy estrechos, vamos en fila india; los desniveles son tremendos, repechos cortos y duros que bajan y vuelven a subir aún más. La cosa está complicada pero seguimos manteniendo un buen ritmo muy uniforme. De manera que pasamos el globo con el punto kilómetrico 10 en 52:10, a unos meritorios 5:13 de media.
Seguimos un poco más por estos andurriales y salimos de nuevo al asfalto esperando que la cosa se suavice. ¡Ja! nuevas cuestas y repechos, más toboganes. Entramos de nuevo en un parque, donde giramos 180º, lo que nos permite ver a Silvestre, que va unos minutos detrás de nosotros. Al pasar el puente sobre el k14 vemos a Pfp. Se ha retirado, con la rodilla pidiendo a gritos que se parara. No era la mejor carrera para volver con la lesión aún tan reciente. Esperemos que se recupere totalmente y de forma definitiva.
Tras recoger una botella de agua en el k15, Santi se nos descuelga y nos quedamos Jesús y yo. Yo veo que podemos conseguirlo, porque no hemos bajado el ritmo en ningún momento. Zerolito se queja, dice que está agarrotado, que corre con las tripas, pero yo veo que aguanta. A estas alturas tenemos las patas muy cargadas: el tute al que las hemos sometido es de órdago. Yo me noto bien de corazón y puedo respirar adecuadamente. Es sólo conservar el ritmo y apretar un poquito al final. Y entonces, la armo: vamos por una recta bastante razonable y le digo para animarlo: “Venga, Jesús, que el próximo es el 18, que esto ya está”. Unos segundos en los que consulto el reloj y me hago la picha un lío y le suelto: “Ah, no, ahora es el 16″, “Eso me parecía a mí”, contesta el pobrecillo. Y qué va, sí que era el 18, pero me da que ese comentario mío le hizo venirse un poco abajo en una zona que no era mala. Para rematar, el último puente que cruzamos tiene un desnivel tremendo (veo que llego a 180 pulsaciones, cuando me había mantenido muy comedido toda la mañana). De ahí a meta no dejo de intentar animarlo… la marca está al alcance, nos vamos a quedar rozándola. La llegada a la pista de atletismo es una gozada; damos 300 metros de vuelta de honor por un tartán a estrenar, y entramos bajo el arco con un crono de 1:49:55, a 5:12 de media y con tan sólo 17″ más que su mejor marca en media.

¡Qué puñetera es la vida! Sé que se merecía haber reducido su marca. Había corrido con todo, sin dejarse nada, echándole los huevos que nos ofrecían desde un restaurante local. El terreno había sido muy muy complicado y aún así no había desfallecido ni bajado el ritmo en ningún momento. Quería probarse después de una lesión y llevaba dos medias en dos semanas, a cual más dura y esforzándose por darlo todo. ¿Qué más se le puede pedir a una persona? Así es un privilegio entrar con alguien en meta. Mis respetos, Zerolito.
La dureza de la prueba se puede comprender con esta comparación: Getafe se ganó con 1h03. Villalba con 1h12. El 5º clasificado ya estaba en 1h15. No dejaron de entrar corredores hasta las 2h35. Este tiempo valía su peso en oro.
Por cierto, a los últimos les aguardaba una pequeña sorpresa: una de las madrinas de la carrera, Edurne de OT esperaba para darles un besito. Un chino que llegó de los últimos se quedó el pobre que no entendía nada. Eso sí que es tratar bien a los inmigrantes
.
Recibimos una magnífica bolsa de regalos, nos tumbamos en la hierba del estadio a esperar al resto de compañeros, y después de comentar cada uno nuetras cosas, tomarnos una cervecita sin alcohol y desearnos lo mejor unos a otros, retornamos a nuestras casas cansados, doloridos, pero muy contentos.
Como es natural, aprovecharon el momento en que me fui a tirar unos vasos usados a un contenedor para hacerse la foto oficial de la Paquetería Tragamillas.

Qué cabritos. No querían que les estropeara la foto.

¡Enhorabuena! Buena marca para una prueba dura, dura, por lo que voy leyendo en varios sitios.
Saliendo de una lesión, dos medias en dos semanas y a tope… ¿Sois de hierro?
Curiosidad cocoloquiana. ¿De qué talla era(n) la(s) camiseta(s)?
Yo de hierro no soy, pero Zerolito debe de serlo.
Había de todas las tallas… yo pillé una L y me está bien, ¿por?
Bueno, aunque no he publicado ninguna entrada en mi bitácora, se trata de otra de mis neuras.
Esto harto de que me den camisetas que no le valen ni a mis hijas.
Y lo que más me llama la atención es que luego las féminas se quejan de todo lo contrario. :-!!!
Así que no sé si alguno de nosotros miente, si tenemos conceptos diametralmente opuestos del concepto grande/pequeño o si Murphy siempre anda dando al acecho para dar camisetas grandes a los pequeños y viceversa.
A ver, yo mido (de verdad, sin mentir y con la cartilla militar en la mano) 1.77, y soy más bien fornido (otra manera de llamar a las lorzas).
De momento me valen siempre las camisetas L, que son las que intento pillar. En una no había ya y me dieron la XL y me está grande.
Felicidades Yoku por la cronica y por la carrera, me acorde mucho de vosotros, y no te preocupes por los virus que ya te digo yo que van también a los que hacemos menos kilómetros. Cuidate crack.
Es la primera vez que te leo algo de carreras y más o menos te entiendo.
Felicidades
Eso te pasa por intentar taparme en la meta de los 50K…
:-D.
Y anda ¡que si soy yo el chino…! ayyysss…
Aunque ya te las he dado, mil gracias, yoku, por toda la ayuda que me prestaste en la carrera. Te aseguro que si no hubieras estado ahí hubiera bajado el ritmo, en serio. No habría aguantado tanta cera. Y gracias por tus comentarios, la verdad es que salgo muy bien parado
Ah, y no te preocupes por lo del km 18. Yo en principio creía que estábamos allí, pero cuando dijiste el 16 lo asumí sin más, pensando en que debería sufrir otros 5km más. No pasó nada más por mi cabeza, todo el oxígeno estaba en las piernas y en las tripas.
Está claro que somos unos paquetes. Teníamos que habernos puesto más adelante y habríamos ganado esos 17″ de plas que me faltaron. Pero bueno, así es más épico aún. Un final feliz pero con un puntito amargo… está muy bien.
Ha sido un lujazo correr a tó trapo contigo por la sierra. Eso sí, tristemente, no podré hacer lo mismo en Mapoma. Me fundiría sin remedio, y eso que no soy de hierro, cocolocus. Según mi madre tengo sangre de horchata y manos de mantequilla, jajaja.
Lander, si te hubieras venido habrías bajado de 1h50
(ya me encargaré yo de eso próximamente).
Carlos, yo apenas recordaba a la tal Edurne (de Vero sí que tenía yo más referencias; pero no la vimos). Me sorprendió que fuera una chica tan atractiva. La recordaba más insulsa. Habrá que pensar en llegar de los últimos, aunque seguro que el día que lo hagamos el besito nos lo da Martín Fiz
Emevecita, si es muy fácil de entender: nos ponemos todos detrás de un arco de salida. Dan un pistoletazo y empezamos a correr (unos más que otros) hasta que encontramos otro arco que pone meta. No es más que eso. Entre medias, 10, 21, 42, 50, 100 kilómetros… lo que toque ese día
Zerolux, está claro que no hice nada. El que corrió fuiste tú. A ver qué pasa para la media de Madrid. Si la disputo a tope, entonces no, porque la idea será rondar 1h40; pero si la media de Segovia el domingo anterior me ha dejado muy tocado, me ofrezco a acompañarte de nuevo, y esta vez bajamos de 1h45 por mis huevos.
Sufrida carrera pero día estupendo para corretear.
Mira que perderte la afotillo ;).
En cuanto a las camisetas yo pille una XL y me va bien. Ya sabes 182cm y 81Kilitos del bellón.
MAPOMA se nos acerca y en la Media de Madrid tendremos que arriesgar una miaja ¿no?
Un abarzo y nos vemos ;).
En la Media de Madrid saldrás sub1h40, imagino. Yo también tenía esa idea, pero ahora mismo, con esta tos y esta paliza que tengo, no sé si estaré para arriesgar tanto.
Iremos viendo…