Después de la movida que han suscitado mis últimas entradas, retomo el tema atlético, que es menos desquiciante.
El caso es que ha terminado el mes de febrero, con sus 29 días como buen año olímpico, y ha supuesto para mí (y para muchos compañeros corredores) un nuevo máximo en el total de kilómetros recorridos.
En mi caso han sido más de 290:
Ene: 220.52 Km a 5:21
Feb: 291.63 Km a 5:18
No me he lesionado, el corazón va reposado y el ritmo al que ahora voy relajado es el que llevaba hace poco en competición. Así que todo es positivo. Asimilo bien cinco días de carrera y uno de natación a la semana. No acabo excesivamente cansado y estoy alcanzando una velocidad en las series que me parecía de ciencia ficción hace pocos meses.
Tutto va bene…
Excepto el tiempo en Madrid: no ha hecho nada de frío este invierno, apenas dos o tres días por debajo de cero. Ni ha nevado ni apenas llovido. Un desastre.
Eso sí, los almendros, prunos y el romero están en flor. Da gusto correr rodeado de ellos.
¡Vaya ritmos! :-!!!
Y vaya subidón de Km. de Enero a Febrero.
En fin, te veo muy bien. No aprietes la tuerca, que vas sobrado.
Y encarga algo de frío, porque el calor es un enemigo imbatible, al menos para mí.
¿Detecto un ligero tufillo a optimismo Yoku?… ¡Huyyy…!, que este no es mi Fran…
¡Pero si incluso le ves el lado positivo al invierno tan atípico que hemos tenido!. Por lo que veo el “espíritu Brian” ha calado en tí…
Un abrazo.
Cocolocus: yo antes te diría que prefería el frío al calor. Ahora ya no estoy tan seguro. Al perder la capita protectora de grasa (efecto morsa), me he vuelto un friolero.
Gebre, me duele que tengas esa opinión de mí. Yo no soy pesimista, para nada. De hecho creo que soy excepcionalmente optimista. Lo que pasa es que no soy gilipollas y veo todo en su justa medida.
Que el espíritu Brian nos acompañe siempre